¡Nadie lo esperaba! Cristian Castro… Ver más
casi perder la voz…. Cristian Castro, conocido popularmente como el “Gallito Feliz”, posee una trayectoria repleta de éxitos, pero también de desafíos personales ligados directamente a su voz. Reconocido desde sus inicios por sus agudos potentes y su amplio registro, la carrera del cantante mexicano ha estado marcada por altibajos en su salud vocal y por el desgaste físico que implica mantenerse en los escenarios tras décadas de giras intensas.
Castro fue elogiado por figuras como Juan Gabriel, quien lo describió como “el hombre con más facultades para cantar en México“. Su técnica vocal, desarrollada desde joven con entrenadores como Seth Riggs, le permitió dominar registros requiriendo un uso constante del falsete y tonos elevados.
Sin embargo, esa virtud natural también conllevó una exigencia sostenida que se convirtió en un desafío a largo plazo. No es casualidad que sus conciertos requieran una resistencia notable y que, con los años, ciertos agudos le resulten más difíciles de alcanzar con claridad y potencia. Él mismo reconoció que hay épocas en las que se siente completamente en forma y otras en las que sostener notas altas ya no es tan sencillo.
Otro indicio del desgaste vocal que implica su música intensa se hizo público de manera indirecta a través del testimonio de la cantante Yuri, quien compartió que, durante una gira conjunta, llegó al punto de “casi perder la voz”. Reveló que interpretó segundas y terceras voces hasta quedarse prácticamente sin habla, lo que le hicieron administrar cortisona para poder continuar con las presentaciones. Quien haya compartido giras o ensayos similares sabe que la voz de un intérprete puede resentirse ante la presión y el agotamiento físico.
En el ámbito digital, algunos oyentes han manifestado que, aunque Cristian tiene gran talento vocal, su “falta de cuidado con la garganta” puede estar detrás de ciertas irregularidades en sus presentaciones en vivo. Estos comentarios reflejan la percepción pública: una calidad vocal impresionante, pero acompañada de una aparente descuidada gestión de su salud vocal.
A esta altura, su voz ya no es solo una herramienta artística, sino una dimensión de su propia historia de resiliencia. Castro ha sabido reinventarse y adaptarse, y aunque algunos tramos vocales puedan costarle más ahora, sigue interpretando con pasión e intención. Su capacidad de emocionar a varias generaciones sigue intacta, aun si ese instrumento que es su voz ya no responde con la misma facilidad.
En resumen, Cristian Castro enfrenta hoy un equilibrio delicado entre preservar su legado vocal y cuidar su voz frente al desgaste acumulado. La admiración por su talento permanece fuerte, mientras él transita esta etapa en la que sostener la voz es también un testimonio de fortaleza y amor por la música.
