Pero ahora los médicos dicen lo contrario 😮
El picor intenso que dejan las picaduras de mosquitos es una de las molestias más comunes, especialmente en épocas de calor. Esa sensación persistente en la piel suele llevar a muchas personas a buscar remedios caseros rápidos y accesibles. En ese contexto, las redes sociales se han convertido en una fuente inagotable de consejos, algunos inofensivos y otros no tanto. Uno de los métodos que más popularidad ha ganado recientemente es el llamado truco de la cuchara caliente, una práctica viral que promete aliviar el picor en cuestión de segundos, pero que ha encendido las alarmas entre médicos y dermatólogos.
Antes de comprender por qué este método genera tanta controversia, es importante entender qué ocurre realmente cuando un mosquito pica. Según información de la Clínica Mayo, «las picaduras de mosquito son causadas por las hembras que se alimentan de tu sangre», ya que la necesitan para desarrollar y producir sus huevos. En otras palabras, el cuerpo humano se convierte en una fuente clave para la reproducción de estos insectos. El mismo organismo explica: «Cuando un mosquito pica, se llena de sangre e inyecta saliva en la piel. La saliva desencadena una reacción del sistema inmunitario que provoca el clásico picor y la roncha». Esa respuesta inmunológica es la responsable de la incomodidad que aparece minutos después de la picadura.
Ante ese malestar, muchos usuarios de plataformas como TikTok aseguran haber encontrado una solución casi inmediata. El procedimiento consiste en calentar una cuchara, generalmente sumergiéndola en agua caliente, y luego apoyarla con cuidado sobre la picadura durante algunos segundos. Quienes promueven este método afirman que el calor neutraliza el picor de forma casi instantánea. Uno de los videos más difundidos, con millones de reproducciones, sostiene: «Puedo ayudarte a eliminar las picaduras de insectos en menos de un minuto. Solo necesitas una taza, una cuchara y un poco de agua», y detalla el paso a paso del proceso, desde calentar el agua hasta presionar el metal sobre la piel.
Aunque pueda parecer una solución sorprendente, los especialistas aclaran que el efecto del calor tiene una explicación limitada. El doctor Calvin Williams, dermatólogo certificado y director médico de Essential Dermatology Group en Texas, comparó este alivio con un gesto tranquilizador más que con un tratamiento real. En declaraciones a Verywell explicó que «el calor proporciona una contraestimulación que puede distraer a las células nerviosas de la transmisión de la señal de picazón». Es decir, el cerebro se enfoca en la sensación térmica y reduce momentáneamente la percepción del picor. Sin embargo, ese alivio suele ser temporal, con una duración que puede ir de minutos a algunas horas.
Pese a esta base teórica, la mayoría de los profesionales de la salud coinciden en que el riesgo supera ampliamente los beneficios. El doctor Kevin Wang, dermatólogo de Stanford y médico del VA Palo Alto Medical Center, fue claro al respecto al señalar que este método no forma parte de las recomendaciones médicas habituales. «No es algo que mis compañeros y yo recomendemos habitualmente para el picor. Hay medicamentos y métodos mucho más eficaces para el picor», explicó. Además, advirtió sobre un problema clave: la seguridad. «Mi mayor preocupación es la seguridad. La mayoría de las personas no comprueban la temperatura del agua caliente antes de aplicarla directamente sobre la piel», señaló, remarcando que existe un riesgo real de quemaduras leves que pueden provocar lesiones innecesarias.
Frente a este panorama, los expertos recomiendan optar por alternativas seguras y probadas. El uso de hielo o compresas frías durante unos minutos ayuda a disminuir la inflamación y calma el picor de manera eficaz. También son útiles las cremas tópicas de venta libre, como la hidrocortisona o la loción de calamina, ampliamente utilizadas para aliviar irritaciones cutáneas. En algunos casos, los antihistamínicos orales como Allegra o Zyrtec pueden ayudar a reducir la respuesta alérgica del organismo.
Para quienes prefieren opciones más naturales, una pasta de bicarbonato de sodio y agua aplicada sobre la zona afectada o un baño con avena coloidal pueden aportar alivio sin riesgos. En definitiva, aunque el truco de la cuchara caliente resulte llamativo y viral, los especialistas coinciden en que no vale la pena poner en juego la salud de la piel por un alivio pasajero cuando existen métodos más seguros y eficaces.
