La serie subida de tono en Netflix que está en boca de todos y no te dejará respirar ni un segundo 👀
En medio del catálogo interminable de producciones de Netflix, cada cierto tiempo aparece un título que logra encender la curiosidad del público y se abre paso hasta el top 10 de lo más visto. Eso es lo que está ocurriendo con Obsesión, una miniserie británica que, con apenas cuatro episodios, se ha convertido en la elección perfecta para quienes buscan una historia intensa, cargada de suspenso y erotismo, ideal para ver acompañado.
La propuesta resulta atractiva desde el principio porque no exige largas horas frente a la pantalla. Cada capítulo dura entre 30 y 40 minutos, lo que permite disfrutarla completa en poco más de dos horas. Este formato breve, unido a un guion que combina pasión, deseo y peligro, ha convertido a la serie en una de las más comentadas en la plataforma.
El eje de la trama se centra en William, un reconocido cirujano de Londres cuya vida parece impecable. Tiene una sólida reputación profesional y una familia estable construida tras años de esfuerzo. Todo se tambalea cuando su hijo Jay le presenta a Anna, la mujer con la que planea casarse. Lo que parecía un encuentro familiar se transforma en un giro inesperado: entre William y Anna surge una atracción tan intensa como prohibida, dando inicio a una relación clandestina que amenaza con destruirlo todo.
El relato avanza mostrando cómo esa pasión secreta se convierte en una fuerza difícil de controlar. Tanto William como Anna son conscientes del riesgo y del dolor que podrían provocar a quienes los rodean, pero su deseo se impone a la lógica. Esa mezcla de erotismo y peligro mantiene al espectador en vilo, con la sensación de que cada decisión de los protagonistas los acerca más a un desenlace inevitable.
Netflix resume la serie con una frase que captura su esencia: “El romance entre un respetado cirujano londinense y la prometida de su hijo se convierte en una obsesión erótica que amenaza con cambiar sus vidas”. Y es precisamente esa tensión entre lo prohibido y lo irresistible lo que ha llevado a muchos a recomendarla como una producción que no deja indiferente.
El elenco aporta gran parte del atractivo. Richard Armitage, recordado por su papel de Thorin en la trilogía de El Hobbit, interpreta al cirujano atrapado entre la moral y el deseo. A su lado, Charlie Murphy, actriz reconocida por trabajos en Halo y The Last Kingdom, da vida a Anna, la mujer que desata el conflicto. La presencia de Indira Varma, Rish Shah, Pippa Bennett-Warner y otros actores de renombre complementa un reparto que refuerza la calidad del drama.
Al igual que ocurre con otras producciones de suspenso como Oscuro deseo o Sexo/Vida, Obsesión juega con los límites entre el amor, la atracción y las consecuencias de las decisiones arriesgadas. Su final abierto deja más preguntas que respuestas, lo que ha aumentado las expectativas de una posible segunda temporada. Aunque la plataforma aún no ha confirmado la continuación, el éxito de la primera entrega hace pensar que no está descartado.
Para quienes buscan una serie distinta a las producciones largas y complejas, Obsesión se presenta como una opción ideal: corta, intensa y cargada de momentos que combinan romanticismo y tensión. Es una invitación a sumergirse en un relato que demuestra cómo una sola decisión puede cambiarlo todo.
Netflix vuelve a sorprender con una historia que, en apenas dos horas, deja claro por qué el deseo y el peligro siguen siendo fórmulas infalibles para enganchar a la audiencia.


